Empoderamiento perdido

 

Cuando las circunstancias, gobernadas por fuerzas más allá de la voluntad del individuo, oscurecen nuestra experiencia personal de vida, el resentimiento y el miedo se hacen más profundos. El coercitivo combustible del capitalismo nos ha condicionado y resignado a la manipulación que tanto ofusca la verdad y revela del poder establecido. A pesar de la desesperanza, puede que una semilla de nuestra sacrificada fortaleza y nuestra imaginación puedan ser redimidas.

Cuando me registré por primera vez para votar era un estudiante del primer año en la Universidad. Recuerdo cuando estaba rellenado la solicitud y tuve que elegir una afiliación. Sentí que el amplio sistema político no representaba mis intereses y elegí: independiente. Hace un mes, por primera vez desde entonces, cambié mi afiliación política de forma que pudiera votar para las siguientes primarias. Y descubrí que, de hecho, la fecha límite para cambiar de afiliación política en las primarias de este año en Nueva York era en octubre.  Extraño, dado que la fecha límite para registrarse era el 25 de marzo. Me pregunté por qué no era posible procesar una nueva inscripción a tiempo para las elecciones en abril pero sí  cambiar mi afiliación política.

Este es solo un pequeño ejemplo de lo fácil que es que te priven de tus derechos. Es difícil de entender que no hagan elecciones los fines de semana cuando la gente no trabaja o permitir a los ciudadanos queemitan su voto a través de internet. Ya no nos pillan por sorpresa a ninguno de nosotros las garras descaradas del poder. Nos hemos vuelto tan insensibles a los vendedores y a los relaciones públicas que juegan con nuestras emociones y, a menudo, es más fácil resignarse y ceder que resistirse y sentirse impotente ante la embestida.

Más que las consecuencias de la incertidumbre política, la fealdad del proceso y la aparente caída del comportamiento civilizado, el desequilibrio de la justicia y la falta de cualquier compensación en la codicia han alcanzado niveles difíciles de aceptar. Hacerlo me hace perder la esperanza.

Es terrible la forma en la que todo parece estar amañado. Y lo digo con optimismo, como si hubiera una posibilidad de que las cosas fueran de otra forma. Puede que ver las cosas así de amañadas sea cínico. Pero no importa a qué lado de pasillo mires, la influencia y la crueldad de poder político establecido se muestra en una completa y transparente exhibición.  Ya se trate de los pollos que vuelven a casa para asentarse en la derecha o sean los impresionantes prejuicios y desinformaciones de la izquierda, simplemente no hay duda de que el dinero gobierna el día a día. Lo que es peor es lo hábil que es el poder aberrante para manipular a la gente y causar daño para beneficios políticos y financieros.

Más que en ningún otro momento en mi vida adulta, parece que las costumbres de mi país se están descarrilando y estoy realmente asustado. Ver cómo el último edificio de nuestro proceso político se convierte por completo en nada más que un parque infantil para los más ricos, sella el acuerdo al estilo Armageddon de cualquier sentido compartido en la seguridad y confianza en nuestro gobierno y sistema financiero. Si bien no hay duda de que sienta menor peligro inmediato que hace ocho años, también es cierto que hay muchos nuevos desarrollos que me tienen otra vez desconcertado por la disparidad de percepción que existe entre los humanos.  El panorama actual es surrealista hasta el punto de la parálisis.

¿Las presionesde la vida y la política me quitarán mi sentido del ser?

Siempre he intentado mantener la política fuera del yoga. Pero últimamente, me parece imposible. Como ves, me he sentido inesperadamente cansado. Simplemente agotado. Evaluando el por qué, me he dado cuenta de la cantidad de energía que estoy gastando en evitar asimilar lo que está pasando en mi país y en el mundo. En mi esfera más inmediata, nadie habla realmente de ello. Sí, hay posts en Facebook con enlaces a este u otro artículo, o una foto o un video graciosos pero, al menos entre mis amigos y la gente que viene al centro, nadie tiene mucho que decir y tengo la sensación de que muchos de nosotros preferiría no saber sobre la horrorosa retórica y los eventos desalentadores que están teniendo lugar. Especialmente para las mentes del yoga, donde una desconexión entre la verdad y la realidad a menudo se vuelve dolorosamente obvia. Por mucho que quisiera separarlos, la política del país en el que resido tiene un efecto en mi mente y sentido de bienestar.

Afortunadamente, si hay algo que he aprendido de la práctica del yoga es la cantidad de fe que es inherentemente benigna a la vida. Ciertamente es difícil de afirmar cuando hay tanta evidencia de lo contrario. Pero ya todo se ha dicho y hecho, a pesar del miedo y el dolor, lo maravilloso permanece. Nuestras vidas evolucionan independientemente de la absurdidad de los políticos. Y hay muchas más experiencias por tener, mucha más alegría y amor intocable. Por un momento, solo recordemos lo increíble que es el simple hecho de solo existir.  La angustia de la fragilidad humana se desprende cuando abrazamos la verdad de nuestra propia divinidad. Puede que desde ahí, donde los lobos son detenidos en la bahía, podamos proceder.

Comment

J. Brown

J. Brown is a yoga teacher, writer, and founder of Abhyasa Yoga Center in Brooklyn, New York. A teacher for 15 years, he is known for his pragmatic approach to teaching personal, breath-centered therapeutic yoga that adapt to individual needs. His writing has been featured in Yoga Therapy Today, the International Journal of Yoga Therapy, Elephant Journal and Yogadork.